Sole

A Sole el baile le quita las penas y a quienes disfrutamos viéndola nos alegra el día. 

Este torbellino de energía personificado lleva bailando toda la vida. Comenzó con las jotas y en una etapa más adolescente se lanzó a por la danza jazz contemporánea. 

Después llegó su primer amor, un amor único y excepcional: el rock&roll. Y es que ¿quién en la escena local y nacional de Rock & Swing no conoce a Sole Pastor? Más de 30 años lleva esta maña maravillosa dejando sonrisas y repartiendo vitalidad y entusiasmo por las pistas de baile de rock de Zaragoza, de España y también fuera de nuestras fronteras. 

La frescura de sus movimientos, su energía y vivacidad siguiendo el ritmo y el estilazo que se gasta Sole en el baile social son sólo algunos de los ingredientes que hacen que su rock sea único y brillante. Y así es como se adentró para quedarse en la escena lindy hopper de Zaragoza, brillando como sólo ella sabe hacerlo. 

Su pasión por descubrir nuevos horizontes en el mundo del baile la llevó hasta el claqué, disciplina que lleva practicando varios años y con la que ya ha actuado en el Teatro Principal de Zaragoza en diversas ocasiones.

Si de pasiones en el mundo de Sole hablamos, no podemos pasar por alto que si el rock&roll fue su primer amor, el balboa podría considerarse el gran amor de su vida. Su personalidad discreta, viva y elegante casa a la perfección con el último estilo swing en el que Sole ha encontrado su alter ego bailongo. 

El caso es que no sólo por su manera de bailar sino también por su gusto en lo que a estilismo se refiere y principalmente por su manera de ser, Sole se ha convertido en una de las figuras más potentes de la escena local. Su compromiso, su capacidad de colaboración, su cariño a raudales, su positividad, su alegría, su buen criterio y su inestimable experiencia son algunos de muchos elementos que Sole aporta a Swing & Co. y por ello nos sentimos muy, pero que MUY afortunados de contar con ella en el equipo, Sole, Solete, nuestro Sol.


Jose

Nombrar a Jose Pastor en el mundo del rock&roll es como nombrar a "La Moños" en Barcelona, vaya, que no hay nadie que se precie en el panorama nacional rockero que no conozca al "Limpia" o al "Zapa" o al "Jose", 3 en 1. Su creatividad y su carácter inquieto han hecho de este fenómeno un ser imparable en todos los ámbitos de su vida. Especialmente en el profesional, en el que además de profesor de rock ha sido desde técnico agrario y sanitario, hasta animador, hostelero y, por supuesto, algo por lo que también se le valora y reconoce con mucho cariño, zapatero en el negocio familiar que un día emprendió su padre en El Tubo y en el que hoy es capaz de devolver a la vida a muchos de esos pares de zapatos que esperaban tener una jubilación anticipada.

Y es que el "Limpia" ha sido un enamorado del rock desde que era un chavalico de 12 años y su hermano mayor no hacía otra cosa que escuchar y bailar los ritmos rockeros de la época desde que amanecía hasta que se ponía el sol. Le presentaba a sus amigos y con ellos y, por supuesto, con su hermana Sole, se iban a rockandrollear y entre unos y otros fueron construyendo una escena local muy potente. Le hablaba de Memphis, de Tupelo, de Graceland y tanto se lo metió al chiquillo en vena que ya fue un no parar y, de hecho, no paró hasta que fue a visitar la cuna del Rey y vivió de primera mano los orígenes de ese personaje mítico que tanto le hace vibrar.

Este fenómeno a quien el rock le ha llevado a recorrer los más importantes festivales del país impartiendo también clases en, por ejemplo, Almería o Ibiza, dice que "él tiene el baile dentro y que baila porque es rocker", vamos, que no se sabe si fue antes el huevo o la gallina. Lo que sí sabemos es que con 6 años este pollico se fue a un concurso de canto con una raqueta de tenis por guitarra y cantó con semejante desparpajo "Eva María se fue" que ganó el certamen. Y es que Jose empezó su andadura como jotero, siguió como bailaor de flamenco y terminó como rockero o swinguero, porque también le da al lindy hop y al balboa, el caso es que el arte le corre por las venas y le ha llevado a hacer más de 200 exhibiciones en su Zaragoza natal y en otros puntos de España. Sirva como anécdota el desvelar que cuando trabajaba en el Corto Maltés se subía a la barra a bailar rock&roll y los militares de la base americana iban de propio para ver el espectáculo porque era algo fresco, espontáneo y auténtico, vamos, tal y como es el Jose, sin trampa ni cartón, todo naturalidad, pasión y mucho, pero mucho corazón.


Tresa

Tresa siempre ha sido una persona inquieta, curiosa, valiente y, por qué no decirlo, algo traviesa. Esa combinación explosiva ha sido esencial en su vida para poder ponerse retos y, por supuesto, llegar a cumplirlos. La versatilidad y talento de Tresa en el campo musical la ha llevado a ser desde miembro de agrupaciones corales como el Grupo Vocal Femenino Enchiriadis o el Coro de Cámara deTudela, hasta cantante y teclista de un grupo ska.

Postgraduada en Educación de la Música y la Danza por el Instituto Orff de Salzburgo, lleva dedicándose más de diez años a la enseñanza musical, los últimos 7 años en el Conservatorio Municipal de Zaragoza, mostrando especial entusiasmo en las metodologías de enseñanza para los más pequeños. Ejemplo de ello podría ser la labor que desempeñó como profesora y coordinadora del Departamento de Niños de la Escuela de Música Creativa de Madrid impartiendo asignaturas como “música y movimiento”, “formación musical” y “coro”. 

Además, participó en la producción de los proyectos didácticos infantiles de música “Los Cuentos de Andersen” ofrecidos por la DGA en el Auditorio Eduardo del Pueyo de Zaragoza donde actuó también como bailarina y elaboró las guías didácticas de las producciones “Benson’s last night” y “Mimi” de la Escuela de Música Creativa. 

Ávida por superarse a sí misma, siempre está al acecho de nuevos estudios y formas de expresión que la hagan todavía más competente en lo suyo. Danza jazz, contemporáneo, bailes de salón, latinos y claqué, son algunos ejemplos de lo que esta maña danzó por el mundo antes de llegar al swing. 

Fue en 2014 cuando Tresa decidió adentrarse en las artes swingueras: lindy hop, balboa, blues, boogie, rock&roll, solo jazz... y lo que comenzó como un nuevo lenguaje a explorar se convirtió en una intensa aventura en la que no ha parado de asistir a festivales nacionales e internacionales en busca de los mejores formadores en todos los ámbitos de los bailes swing.

Su formación en música y danza hacen que en la pista resulte divertida y, por supuesto, musical. Su experiencia en la enseñanza, su gran vocación, hacen de Tresa una profesora paciente a la vez que exigente y siempre con un punto de alegría y viveza.

Igor es un claro ejemplo de que la seriedad en el trabajo y el esfuerzo constante da sus frutos. Este tudelano de nacimiento y maño de adopción, además de dar conciertos de clásica y jazz, es músico profesional, pianista, cantante y director de orquesta. 


Igor

A los 15 años debutó como solista con la orquesta del conservatorio de Tudela y un año más tarde fue nombrado clarinete solista por oposición de la Banda Municipal de música de Tudela, agrupación de la que ha sido integrante desde el año 1995 hasta la actualidad, primero como instrumentista y más tarde como director. 

De su meteórica carrera musical podríamos destacar que además de cantante solista en varias agrupaciones vocales como el Coro Phylophonia, dedicado a la música coral contemporánea, ha dirigido entre otras, la Orquesta Clásica del CSMA (Conservatorio Superior de Música de Aragón), la Orquesta Joven de la Comunidad de Madrid o la Orquesta de la Royal Academy of Music de Londres.

Con su tesón, su experiencia pedagógica y dando rienda suelta a su lado más creativo, Igor demuestra cada día que la pasión por las cosas bien hechas se pueden transformar no sólo en una profesión sino también en un estilo de vida.

Lo que está claro es que Igor es un enamorado de la música y también del baile. Después de darle a las caderas durante más de diez años de formación en bailes latinos, decidió que el swing era lo que realmente le volvía loco y no sólo en su vertiente musical sino también en lo que a bailarlo se refiere. Desde que decidió en 2014 a empezar a darle al bouncing, no ha habido festival de lindy hop, blues, balboa, boogie o solo jazz que se le haya resistido. El resultado de su baile es una combinación explosiva de musicalidad en estado máximo, creatividad y formación de la mano de los mejores profesionales del panorama nacional e internacional.


Cris

Es un hecho constatado: la cabra tira al monte. Y es literal porque esta cabra loca que es Cris lleva danzando desde los 4 años que empezó clásico en su Zaragoza natal. Después de un parón universitario y dedicarse profesionalmente a la comunicación, el baile volvió a cruzarse en su vida de forma casual cuando, Rafita, un chaval fascinado con las bailarinas, le pidió en pleno Paseo de Gracia que hiciera un grand battement (movimiento de ballet en el que se lanza la pierna hacia arriba con energía) y le hizo prometer que la siguiente vez que se vieran le contaría que había vuelto a bailar, no clásico, lo que fuera. El caso es que Cris recordó lo feliz que era cuando bailaba, decidió cumplir su promesa y cuando volvió a encontrarse a Rafita en un autobús se puso tan contento.

Tango, bailes latinos, pasodoble, mazurca, fox, rock&roll y al fin … lindy hop, ese baile loco con el que se sintió identificada por aquello de sus raíces de cabra debía ser. Poco después llegó la sensibilidad y la dulzura del blues y en la misma época el balboa, en el que encontró su máxima forma de expresión porque conjugaba todo lo que ella busca en el baile: técnica, sutileza, elegancia, suavidad combinada con energía, exquisitez y precisión en el movimiento, velocidad extrema, retos, conexión absoluta, diversión llegando incluso a la locura y musicalidad pura.

En 2013 comenzó su andadura como profesora en Barcelona, Zaragoza y otros puntos del panorama nacional e internacional y es en esa faceta donde se pueden apreciar de cerca la proximidad que prodiga a sus alumnos y el empeño en que bailen y se diviertan.

A lo largo de su carrera como bailarina de swing ha ganado diversas competiciones. Entre las más recientes destacan el primer puesto con su pareja de baile, Jon Kay, en la Fast Feet Competition del Sitges Balboa Beach Festival (España, julio 2016), el segundo puesto en la Shuffle Competition del Great Lakes Balboa Escape (Chicago - Estados Unidos, agosto 2017) y el primer puesto con Sergey Shirokov en la Jack&Jill del Balboa Castle Camp (Alemania, septiembre 2016).



Jon

Los inicios de Jon en el baile fueron duros, muy duros… Eso de pedirle a un inglés que sacara su chulería de machote ibérico para bailar un pasodoble español no funcionó demasiado bien. Sin embargo, no desistió. Continuó su formación en bailes de salón social en Bailongu (Barcelona) donde superado el pasodoble vino el feliz encuentro con sus caderas en los bailes latinos. Más tarde llegó el fox en el que ya se encontraba más cómodo; seguidamente irrumpió el rock&roll que escuchaba en su casa y que sus padres bailaban desde jóvenes; y al fin llegó el rey del swing, el lindy hop. Corría el 2007 cuando Jon supo que lo que realmente le gustaba era bailar esa música a la que tantas horas dedicó junto a su abuelo en Manchester, su ciudad natal, esa música que le hacía sentirse tan como en casa, esa música que adoraba y que tan buenos recuerdos le traía.

Tras varios años en la escuela que le vio crecer, Swing Cats (Barcelona) y de dedicación absoluta para formarse con las primeras figuras nacionales e internacionales, fueron sus propios profesores quienes en 2013 le animaron a dedicarse a la enseñanza de lindy hop, y posteriormente de blues, balboa, y rock&roll. De forma regular enseña en Barcelona y Zaragoza, además de impartir workshops más esporádicamente en otros puntos del panorama nacional.

Su otra vocación, la enseñanza de inglés a la que lleva dedicándose desde el 2000, le ha valido a Jon una dilatada experiencia para poder investigar nuevas metodologías pedagógicas aplicadas al swing. Sus alumnos están al acecho de divertidas metáforas visuales que hagan más fácil el aprendizaje. Valga como ejemplo sus famosos “Kebabs”.

Y, como no podía ser de otra manera en un mancunian, la música juega un importantísimo papel en la vida de Jon, tanto es así que las escenas que disfrutan de sus sesiones de Dj acaban agotadas por no poder parar de bailar. Suele escucharse eso de “¡es que todo son temazos y no puedo perderme uno!”

En el baile social es conocido por ser uno de esos leaders que sonríen siempre de corazón y hacer flotar a los/las followers con quienes baila.


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